© 2015 by Antonio Bernal. 

Nos Vemos en Santorini.-

"Nos vemos en Santorini", dijiste mientras el tren se alejaba. Tus palabras se perdieron entre la multitud y el ruido. Pero yo sabía lo que habías dicho, y sabía que acudiría a mi cita. Y que esperaría. 

 

Esperé tres meses. Las noches eran lo peor, tan solitarias. Me despertaba desolado cada mañana. Paseaba sin rumbo fijo por las callejuelas hasta que, a mediodía, mis pasos me llevaban de vuelta al viejo café con vistas al muelle, las barcas de los pescadores y las ruidosas gaviotas.  Cada día, la hija de la dueña me preguntaba "¿Está todo a gusto del señor? ¿Quiere que le traiga alguna otra cosa?". Un día le pedí que se sentara a comer conmigo.  Apenas recuerdo qué comimos, era un almuerzo sencillo; pescado y verduras. Pero nunca olvidaré aquel día, porque fue el día en el que tu perfume flotaba en el aire de la terraza, y se me rompió el corazón. Sólo un día más. 

 

 

BJ Kerry.-